Hormigones refractarios

Hormigones refractarios - Revestimientos monolíticos de alto rendimiento

Los hormigones refractarios son materiales avanzados utilizados para formar revestimientos monolíticos en hornos, muflas, incineradores y otras unidades industriales sometidas a altas temperaturas. Gracias a su excelente comportamiento térmico, resistencia mecánica y adaptabilidad, los hormigones refractarios desempeñan un papel fundamental en la construcción y el mantenimiento de instalaciones térmicas industriales. Se clasifican en varios tipos según su composición y método de aplicación: convencionales, bajos en hierro, de bajo contenido en cemento y aislantes. Pueden instalarse mediante proyección (gunitado), colado o aplicación manual, según las necesidades del proyecto.

Los hormigones refractarios se formulan a partir de una amplia gama de materias primas, como chamota, andalucita, bauxita, mullita, corindón, alúmina tabular y carburo de silicio. Para aplicaciones aislantes, se incorporan agregados ligeros como perlita y vermiculita.

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¿Qué son los hormigones refractarios?

Los hormigones refractarios son materiales refractarios no conformados que se mezclan in situ con agua y pueden ser colados en prácticamente cualquier forma. Están compuestos por áridos refractarios graduados, aglomerantes hidráulicos o químicos y aditivos que mejoran su rendimiento.

Su facilidad de moldeo y durabilidad los hace adecuados tanto para nuevas instalaciones como para reparaciones en equipos térmicos industriales. Destacan por su versatilidad, resistencia al choque térmico y capacidad para adaptarse a geometrías complejas, reduciendo el número de juntas y puntos críticos.

Refractarios densos convencionales

Los hormigones densos convencionales se basan en cemento de alta alúmina y están diseñados para temperaturas de servicio de 1300°C a 1800°C. Son adecuados para una amplia variedad de aplicaciones en hornos, como bloques de quemador, muflas y revestimientos de calderas.

Sus propiedades, como la resistencia a la abrasión, al choque térmico y a la corrosión por escoria, dependen de la formulación y de las materias primas utilizadas. Se pueden instalar mediante colado tradicional o proyección. En aplicaciones por gunitado, el material se mezcla con agua en la boquilla, ofreciendo una solución eficaz cuando el uso de encofrado es inviable o requiere demasiado tiempo. La elección del método de instalación dependerá de las condiciones de obra y del presupuesto.

Hormigones refractarios para gunitado

Las masas proyectables (gunitables) son una categoría especializada de hormigones refractarios diseñadas para su instalación mediante proyección neumática, lo que permite una aplicación rápida y eficaz sin necesidad de encofrado. Estos materiales son especialmente ventajosos para reparaciones o reconstrucciones rápidas de hornos y muflas, donde el tiempo de parada debe minimizarse.

Formuladas con una distribución granulométrica controlada y sistemas de unión adecuados para aplicaciones secas o semi-húmedas, las masas gunitables ofrecen excelente adherencia a los revestimientos existentes, baja pérdida por rebote y resistencia a choques térmicos y abrasión. Son ideales para reparaciones puntuales, trabajos en altura y zonas de difícil acceso donde el colado convencional no es viable. El método de gunitado garantiza una colocación uniforme del material y una rápida puesta en servicio en entornos de alta temperatura.

Hormigones aislantes (baja conductividad térmica)

Los hormigones refractarios aislantes son materiales de baja densidad formulados para ofrecer mínima conductividad térmica. Se utilizan como revestimientos de cara caliente en aplicaciones de baja carga o como aislamiento de respaldo detrás de revestimientos densos o ladrillos refractarios.

Al reducir la temperatura en la cara fría y el peso total del revestimiento, los hormigones aislantes mejoran la eficiencia energética y reducen las pérdidas térmicas. Aunque su resistencia mecánica es media o baja, su función principal es el aislamiento térmico, no siendo aptos para zonas de alta abrasión.

Hormigones refractarios de bajo contenido en cemento

Los hormigones de bajo contenido en cemento (LCC) contienen significativamente menos cemento de aluminato cálcico que los hormigones convencionales, lo que reduce la porosidad y mejora la resistencia mecánica y a la abrasión.

Ofrecen un excelente rendimiento en entornos de alta temperatura y son ideales para entornos con quemadores de gas o fuelóleo, intercambiadores de calor y sistemas de aire forzado. Muchos de estos productos son autonivelantes y pueden ser bombeados o colados sin necesidad de vibración, lo que permite una instalación más rápida y controlada.

Ventajas de los hormigones refractarios

En comparación con los ladrillos refractarios tradicionales, los hormigones ofrecen numerosas ventajas:

  • Flexibilidad de forma - Se adaptan fácilmente a geometrías complejas y espacios reducidos
  • Menor cantidad de juntas - Menor riesgo de fugas de calor o aire
  • Resistencia al choque térmico - Aptos para entornos con ciclos térmicos
  • Mezcla in situ - Adaptables a los requisitos específicos del proyecto
  • Ahorro de tiempo y costes - Instalación más rápida y con menos ajustes

Estas características hacen que los hormigones refractarios sean una excelente opción para una amplia variedad de aplicaciones industriales de alta temperatura.